Creo que ya me acostumbré a la idea de no estar en Venezuela. A pesar de
llevar más de 1 año fuera de mi país, no he podido perder mi acento, el que
exalta mi voz durante todas mis clases, el que forma parte de mí y creo que
será de esa forma por todo lo que me resta de vida. Esa manera tan peculiar de
hablar me ha traído muchas y algunas veces divertidas conversaciones que
terminan llevando a la pregunta que siempre hacen los colombianos: ¿Por qué te
viniste de Venezuela?
La primera vez que me hicieron esa pregunta me
sorprendió mucho, ya que para mí era bastante claro las razones por las cuales
me fui porque para mi estaba bastante claro el porque.
La degradación social trajo muchos problemas a todos, yo no era la excepción,
hubo varios momentos dentro de mi día a día que se pueden considerar tediosas o incluso inaceptables como es perder la energía o el agua varios días en la casa. El momento que sentí que mi vida se vio realmente afectada y mi país no podría
aguantar más fue durante las llamadas ¨guarimbas, protestas populares en la calle de manera pacífica, en sus inicios las empecé a seguir
para poder expresar mi opinión con todos mis compañeros de la
universidad.
El gobierno respondió llamando a los estudiantes agitadores y terroristas, así fue como se creó un ambiente amargo para el dialogo el cual empeoro cuando se envió a la guardia nacional para ¨contener¨ las protestas lo que llevo a actos de vandalismo y una protesta mucho más agresiva por parte de los ciudadanos.
Este fenómeno se reprodujo a nivel nacional, siendo los estudiantes universitarios los principales representantes de este movimiento. En una de estas guarimbas que se organizó a unas 2 cuadras de mi universidad tuve la probada más agria hacia mi persona, fue un momento clave para mí. Estaba protestando en las calles con uno de mis amigos, éramos alrededor 200 estudiantes exigiendo el cumplimiento de nuestros derechos fundamentales. Eran alrededor de la 1 de la tarde y el sol estaba tan fuerte que era sofocante (por algo le dicen a el estado donde vivía ¨la tierra del sol amada¨) pero el ánimo y los gritos de protestas generaban en mi un impetuoso deseo de seguir.
Unos minutos después, llegaron 2 de esos grandes camiones de la guardia nacional, el ambiente era muy tenso, y con la presencia de los guardias varios protestantes empezaron a marcharse. Pero aun quedábamos muchos indignados que deseábamos ser escuchados, aun así, el delicado equilibrio de la paz que existía entre todos nosotros colapso cuando algunos protestantes empezaron a insultar a los guardias, de insulto en insulto de lado y lado el tenso clima paso a volverse agresivo. Aún recuerdo el momento cuando escuche el primer grito al ver la primera nube de gas lacrimógeno esparcirse por el aire, fue la mecha que encendió el fuego, en ese momento pude ver como varios protestantes agredían y eran agredidos por los que se suponen nos debían proteger.
Estaba totalmente desconcertado mi amigo me cogió del brazo y me grito al oído: ¨vámonos¨, salimos corriendo hacia la universidad para buscar refugio mientras el gas entraba por mis fosas nasales y los ojos me empezaban a llorar, mi visión era borrosa, no escuchaba nada por todo el escándalo a nuestro alrededor. Hubo un momento donde nos detuvimos y escuche un estruendo parecido al de una persona golpeandose con una pared al instante vi a mi amigo caer al suelo, ese momento fue algo que quedara grabado en mi memoria por toda la vida, al verlo tirado en el suelo y retorciéndose por el dolor, vi que tenía una marca en su pecho pero no había sangre, una de las balas de goma de la guardia le habían dado a él, yo le gritaba: ¨Miguel, Miguel, levántate pana¨, pero el solo respondía con sonidos y expresiones de dolor.
Estaba determinado a no dejarlo pero él era mucho más corpulento que yo, así que decidí cargarlo por sus brazos y arrastrarlo hasta que llegara a la universidad, muchos pasaron a mi lado mientras lo llevaba, pero solo seguían corriendo. Estábamos a una calle de la universidad pero para mí esa fue la distancia más larga que he recorrido en toda mi vida.
No fue hasta que llegamos a la entrada de la universidad que salieron varios compañeros a ayudarme a cargarlo, de ahí le dieron los primeros auxilios y fue llevado en ambulancia al hospital.Desde ese día admito que me daba miedo volver a protestar.
Supongo que entenderán porqué me sorprendí tanto la primera vez que
me lo preguntaron, es decir, venía de todo ese conflicto social que está
atravesando mi país para mí eso era el pan de todos los días, así que no había
caído en cuenta, incluso después de llegar a Colombia, que no todos
tendrían idea de lo que está pasando en Venezuela.
Antes de irme. Aunque la situación era dura,
gracias al esfuerzo de mis padres, mis hermanos y yo no pasamos
necesidades, todos recibimos buena educación y se nos dejaba elegir que camino
queríamos tomar. También siendo Venezuela el lugar donde tenía a todos
mis amigos y conocidos la pasaba muy bien con ellos, sin embargo, las circunstancias iban
empeorando para todo el país lo que me llevo a decidir lo que más adelante
cambiaría el resto de mi vida.
Tomar la decisión de irme no fue tan fácil. Sabía lo que iba a
perder si me iba (estabilidad, familia, amigos, es decir, estaba en mi zona de confort), también lo que
iba a ganar (Un mejor futuro para mi). Coloqué esas 2 ideas incontables veces
en una balanza, incluso antes de montarme en el avión. Al final me dije a mi
mismo que volvería algún día como un hombre más preparado y que yo ayudaría a
cambiar las cosas y hasta hoy aún espero cumplir la promesa que me hice.
Así fue como llegué a este hermoso país con mis padres y mi hermanito.
Desde hace más de 2 años estoy conociendo a Colombia, desde el principio me ha abierto las puertas y me
ha tratado como parte de él. Así me siento en este momento, como un venezolano
y también un colombiano. Le doy gracias a todas las personas que me han dado la
oportunidad de conocerlas y de ser su amigo, porque gracias a todos ellos es
que he podido crecer como persona y sentirme en casa. He podido conocerme más a
mí mismo y vivir todo tipo de experiencias en este país, que sin duda alguna me
ayudarán más adelante, así que, a pesar de que quizás no estaba en mis planes
en un principio, me alegro y les doy las gracias a todos por ayudarme a ser
parte del lugar que ahora llamo hogar con toda certeza.
Hola, en cuanto a como está escrito tu texto, me gustaría resaltar solo una pequeña parte que a mi parecer le quita sentido a la idea"los problemas del país se encuentra: En la pésima administración pública," deberías poner el "En" antes de los dos puntos para introducir mejor la lista. Pero en cuanto a tu texto en general me parece que está muy bien escrito, y aunque no hables explícitamente de ti en el escrito está implícito todo un contexto vivido por alguien que tiene un propósito y grandes valores, lo cual dice mucho de una persona.
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ResponderBorrarcomentario de pareja:
ResponderBorrarMe parece que elaboraste un buen texto, considero que las ideas van muy bien y no deberías cambiarlas, porque tus ideas, según mi interpretación, te describen perfectamente; muestras tus vivencias, forma de ser, valores y metas. Sin embargo me gustaría que lo volvieras a revisar, porque al leerlo, aun detecto mucha oralidad en todas partes, las bonitas ideas que quieres transmitir con tu texto se ven opacadas por los rasgos orales que, a mi parecer, dificultan la comprensión de las ideas y a veces las hacen un poco pesadas de procesar. Para terminar solo te diría que vuelvas a leer tu texto intentando pensar como lector y no como autor para que se facilite el proceso de remover los rasgos de oralidad.